Entregado
-
Ficha
Género: Romance contemporáneo
Tono: Íntimo, confesional
Tropo: Segunda oportunidad
Extensión: Novela corta -
No sé por qué estoy escribiendo esto si sé que no debería existir.
Si estás leyendo, entonces fallé incluso en esconder lo que siento. Nunca quise que supieras que te seguí queriendo así.
No como antes. No de esa forma desesperada que me hacía correr detrás de ti aunque dijera que estaba bien.
Te quise en silencio.
Te quise cuando aprendí a no pronunciar tu nombre en voz alta para que no me temblara la voz.
Te quise cuando alguien me preguntaba si ya te había superado y yo respondía demasiado rápido.No te fuiste por falta de amor.
Eso es lo que más me costó aceptar.
Nos rompimos por orgullo. Por miedo. Por querer ganar discusiones en lugar de entendernos.
Nos rompimos porque yo siempre esperaba que tú adivinaras lo que me dolía, y tú siempre esperabas que yo dejara de necesitar tanto.La marca no fue la pelea. Fue el día que dejamos de hablar con honestidad.
Yo te veía cansado. Tú me veías exigente. Y ninguno dijo “tengo miedo de perderte”. Lo pensé. Lo juro. Lo pensé tantas veces.
Pensé en buscarte el día que supe que estabas saliendo con alguien más.
Pensé en llamarte cuando escuché esa canción que siempre cantabas en la ducha.
Pensé en aparecerme en tu puerta y decirte que no aprendí a querer a nadie después de ti. Pero el orgullo es un monstruo elegante.
No grita. Susurra.
Y me convenció de que si tú no venías primero, entonces no valía la pena.A veces imagino qué habría pasado si esa noche hubiera dicho la verdad.
Si en vez de “haz lo que quieras” hubiera dicho “quédate”.
Si en vez de mirar al suelo hubiera sostenido tu cara y confesado que me estabas rompiendo por dentro.No te culpo.
Eso también es nuevo.
Antes necesitaba que fueras el villano para poder sobrevivir.
Ahora entiendo que los dos fuimos cobardes.Me preguntaron si volvería contigo.
Dije que no.
Mentí.
Volvería contigo si aprendemos a hablar cuando duela.
Volvería contigo si esta vez no fingimos que todo está bien cuando claramente no lo está.
Volvería contigo si dejamos de medir quién ama más y empezamos a demostrarlo.Pero también sé que el amor no siempre merece una segunda oportunidad. A veces la merece la versión madura de quienes lo vivieron.
No sé si somos esos ahora.
No sé si tú aún sientes algo cuando escuchas mi nombre.
No sé si te tiemblan las manos cuando nos cruzamos y fingimos normalidad.Solo sé que si algún día decides volver… No vengas por nostalgia. Ven porque estás listo para quedarte incluso cuando no sea fácil.
Y si nunca vuelves, al menos quiero que sepas algo que jamás te dije:
No dejé de quererte.
Aprendí a hacerlo sin ti.